Vamos a fingir que llevo una cadencia de entradas normal, que no he dejado pasar casi cuatro meses desde la última entrada. Supongamos que no soy uno de los blogueros más (¿qué es lo contrato de regular?) del mundo mundial. Y para celebrarlo, voy con una entrada que corresponde a uno de los entrantes del menú cinco estrellas. En este caso, un tartar que puedes comer con la mano, puesto que se monta sobre un alga nori rebozada. Mira qué pintaza... ¿A que me perdonas que sea tan poco constante?
